Pase por todos los estados de ánimo,
me arrastré, rogué, recé,
lo llene de puteadas a Dios,
y un montón más de estupideces
que no me hacen sentir orgulloso...
pero un día...
aprendí a separar,
aprendí que las cosas no siempre pasan como yo quiero,
aprendí que el amor llega solo y no se pide,
si lo pedimos es porque no lo tenemos o no se nos es dado,
eso ya no sirve para nadie,
el amor no se limosnea.
Aprendí que todo tiene un momento,
razón de ser y de ocurrir,
que Dios es perfecto en lo que hace
y no puedo pretender que haga las cosas
como se me antojan a mi, él sabe más....
Si uno está enamorado de un imposible,
puede enamorarse de nuevo,
si ese imposible no está con nosotros,
quiere decir que no era la persona adecuada,
que hay alguien más y cuando esta llegue,
nos vamos a dar cuenta que el amor imposible
no era más que una ilusión.
by Martino Gentili.
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